La ex presidenta del Parlament no va a ir a la cárcel. Condenada por corrupción por acontecimientos anteriores al golpe de Estado y las secuelas del 1-O, el propio Tribunal Superior de Cataluña que la penó a cuatro años y medio de prisión pide el indulto parcial para ella, para que no llegue a pisar la cárcel.
El suyo ni siquiera se trata de un delito político, sino que es mero choriceo vulgar, al haber fraccionado contratos para un amigo cuando presidía la Institución de las Letras Catalanas. Pero no importa. El tribunal pide el indulto y la fiscalía se ratifica en que no entre en prisión. ¿Se le trataría igual de no ser una connotada líder independentista? Seguro que no. Los chorizos corrientes y molientes cumplen sus penas sin que la justicia tenga esta compasión por ellos o, mejor dicho, de esta falta de castigo al delito.
Obsérvese, pues, que más allá de los indultos y la amnistía por el denominado Procés, los delincuentes comunes, si son independentistas, gozan de un trato de favor, no vaya a interpretarse que son condenados por sus ideas políticas. O sea, que Cataluña dista mucho de haber vuelto a la normalidad de la que presumen los socialistas desde que han llegado al Gobern. Sigue habiendo dos clases de catalanes: de primera, si comulgan con el separatismo por mucho que éste se reduzca en las encuestas, y de segunda, todos los demás.
Eso lo podemos comprobar también en el juicio de la familia Pujol, que se iniciará en noviembre de este año, diez años después de la confesión de Jordi Pujol de que atesoraba dinero en Andorra y doce desde el comienzo del proceso. Si eso no es andar con pies de plomo, que venga Dios y lo vea. Y para blanquear la figura del ex president, acusado de delitos varios y graves, anteriores todos ellos al proceso secesionista de Cataluña, éste ha sido recibido por el propio Salvador Illa en su despacho.
Así que por mucho que se hable de normalidad, si uno es independentista en Cataluña puede pasarse las leyes por el forro, que ya están ahí los propios tribunales para sacarles las castañas del fuego.